domingo, 14 de abril de 2013

Experimento del arcoiris

                             

              Experimento del arcoíris

 

Materiales  

  • 1 vaso con agua (unas ¾ partes)
  • Papel de color blanco
  • 1 día soleado

Cómo hacer:


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En un día soleado, busca una ubicación de la casa o el patio en la que la luz del Sol pueda aprovecharse al máximo. Sostiene el vaso con agua sobre el papel de color blanco y observa como los rayos de luz pasan a través de este. La refracción de los rayos de luz solar deberían ser visibles y formar un arcoíris, si esto no ocurre: mueve el vaso en diferentes ángulos y direcciones hasta lograrlo. ¿Cómo ocurre esto?

¿Qué sucede?

Seguramente esta no sea la primera vez que veas un arcoíris ya que en los días que llueve pero también está soleado, en el cielo se pueden apreciar con facilidad, sin embargo, no siempre ocurren en el cielo y de hecho, como verás, hasta tu puedes hacer uno. Lo que sucede en el cielo, tal como en este experimento, es que los rayos de luz solar se refractan al pasar por el agua. En el cielo al pasar por las gotas de lluvias, en el experimento al pasar por el agua del vaso. Cuando esto ocurre, los rayos se separan en colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta, formando un arcoíris.

Experimento del huevo que rebota


                      Experimento del huevo que rebota

Materiales:

  • 1 huevo de gallina
  • 1 recipiente (puede ser un vaso grande)
  • Vinagre blanco
  • Paciencia

Cómo hacer:




Experimentos-sencillos-para-ni%C3%B1os-2.jpgEste es uno de los experimentos más sencillos que podrás encontrar. Coloca el huevo de gallina dentro del recipiente y llena con vinagre blanco, asegurándote que el huevo quede completamente cubierto por el vinagre. Deja reposar el recipiente y su contenido sin tocarlo ni moverlo. Entre unas 24 y 36 horas después, quita el huevo y lavalo con agua natural. ¿Observas algo extraño?

¿Qué sucede?

Después de este lapso de tiempo el huevo ha perdido la cáscara (al menos como la conocíamos) y hasta ha aumentado su tamaño. Además, se crea una capa gomosa a un punto tal que es posible hacer que rebote sobre diversas superficies sin romperse. Lo que sucede aquí también tiene que ver con una reacción química: la cáscara del huevo desaparece por la reacción del ácido acético del vinagre blanco con el carbonato cálcico presente en la cáscara del huevo, que forma burbujas de CO2. La ósmosis explica el aumento de tamaño: el agua contenida en el vinagre entra al huevo a través de la membrana semipermeable que lo recubre